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CFE resurge bajo el lema de electricidad para el progreso de México

CFE a través de los años

En 1937 México tenía 18.3 millones de habitantes, de los cuales el 38% contaban con electricidad, esta era proporcionada con serias dificultades por tres empresas privadas. Dichas empresas tenían las concesiones e instalaciones de la mayor parte de las pequeñas plantas que sólo funcionaban en sus regiones. En ese momento las interrupciones de luz eran constantes y las tarifas muy elevadas.

El 14 de agosto de 1937, el gobierno de Lázaro Cárdenas creó la Comisión Federal de Electricidad (CFE), con el objetivo de organizar y dirigir un sistema nacional de generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, basado en principios técnicos y económicos, sin propósitos de lucro y con la finalidad de obtener con un costo mínimo, el mayor rendimiento posible en beneficio de los intereses generales.

En 1971 la CFE tenía una capacidad instalada de 7,874 MW.

El 27 de septiembre de 1960, el presidente Adolfo López Mateos nacionalizó la industria eléctrica, a fin de aumentar el nivel de electrificación, ya que en ese año apenas el 44% de la población contaba con electricidad. Se construyeron importantes centros generadores, entre ellos los de Infiernillo y Temascal, y se instalaron otras plantas generadoras alcanzando, en 1971, una capacidad instalada de 7,874 MW.

Al finalizar esa década, se superó el reto de sostener el ritmo de crecimiento al instalarse, entre 1970 y 1980, centrales generadoras que dieron una capacidad instalada de 17,360 MW. En 1991 la capacidad instalada ascendió a 26,797 MW.

A inicios del año 2000, se tenía ya una capacidad instalada de generación de 35,385 MW, cobertura del servicio eléctrico del 94.70% a nivel nacional, una red de transmisión y distribución de 614,653 kms, lo que equivale a más de 15 vueltas completas a la Tierra y más de 18.6 millones de usuarios, incorporando casi un millón cada año.

A partir octubre de 2009, CFE es la encargada de brindar el servicio eléctrico en todo el país.

El declive de la CFE

A partir del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, el régimen neoliberal fue debilitando a la CFE, con el objetivo de entregar el sector energético al lucro de particulares. Los gobiernos posteriores alentaron el declive de la empresa, así como la compra de electricidad a productores privados.

El 11 de octubre de 2009, la Secretaría de Energía anunció que la CFE se encargaría del suministro eléctrico que proporcionaba la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC). Lo que provocó que la paraestatal eléctrica ganará el odio de grandes sectores de la población, adjudicándole el título de “usurpadora”, tanto por ser la “precursora” en el cierre de LyFC como por ser el “vampiro” bimestral de los recibos de luz.

CFE resurge bajo el lema de "electricidad para el progreso de México"

Hoy en día la mayoría de la población ignora que, a raíz de la reforma energética, la CFE perdió la facultad de fijar los precios de la electricidad. El organismo “autónomo” encargado de esto, es la Comisión Reguladora de Energía (CRE). Este organismo ha sido puesto al servicio de los intereses privados y ha operado en forma tecnocrática, sin tener que rendirle cuentas a nadie, al igual que la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE).

Además, el gobierno de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto dejaron en abandono las centrales hidroeléctricas. La solución del gobierno para cubrir este “hueco” energético, fue el importar gas natural proveniente de Texas para ser utilizado en centrales ciclo combinado. Sin embargo, los precios de importación de ese insumo incrementan de manera radical el costo de generación de electricidad. Así, la institución fundada por el general Lázaro Cárdenas apenas produce hoy día la mitad del abasto eléctrico que se requiere en la nación.

Resurgimiento de la CFE

El actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador tiene entre sus objetivos la renovación de las refinerías existentes, así como la construcción de una nueva y la reparación y modernización de las centrales hidroeléctricas.

CFE resurge bajo el lema de "electricidad para el progreso de México"

Además, el presidente Andrés Manuel López Obrador enfatizó la necesidad de dejar de comprar energía a los capitales privados en los volúmenes actuales, fortalecer la capacidad productiva de la CFE y rehabilitar las 60 plantas hidroeléctricas del país con 20 mil millones de pesos adicionales al presupuesto de la CFE que solicitará al Congreso de la Unión.

En este contexto, el uso de las energías limpias (hidroeléctrica, fotovoltaica, eólica, geotérmica, mareomotriz y la biomasa), permitirá reducir la dependencia del gas natural, lograr un desarrollo sostenible y la autosuficiencia energética del país.

De esta manera la CFE resurgirá bajo el lema de “electricidad para el progreso de México” y la población dejará de juzgarla como el enemigo.